
Argentina sigue haciendo historia en el Mundial U19 de Letonia. En cuartos de final venció a Croacia por 81-76 y mañana enfrentará a Serbia en semifinales. Rusia y Lituania van por el otro lado del cuadro.
Los chicos argentinos hicieron que la primera mitad del partido pareciera sencilla, ante un equipo croata que venía de derrotar a Estados Unidos. En el primer cuarto, los dirigidos por Enrique Tolcachier sacaron una diferencia de diez puntos, apoyados por el enorme partido que jugó el pivote Marcos Delia. El juvenil de Boca Juniors marcó 16 puntos, además de enfrentar sin ningún problemas a los duros y altos rivales, como Dario Saric (17 años, 2,07 metros de altura).
Otra virtud que viene demostrando Argentina es el lanzamiento de tres puntos. En los momentos calientes aparecieron el alero Patricio Garino, el escolta Carlos Paredes y el base Luciano Massarelli. Así el seleccionado nacional se fue al descanso ganando 46-32.
El asunto parecia liquidado. Pero tratándose de Croacia nunca hay que dar el partido por muerto. En el tercer parcial empezó a aparecer el talento croata para achicar la distancia en el marcador y ponerse a cinco (59-54).
El talento de Saric, en quien basaron casi todo el juego ofensivo, ponía en partido al conjunto europeo. El basquetbolista del BC Zagreb fue el goleador del partido con 25 puntos. Pero el básquet es un deporte de equipo, y los compañeros del pivote eslavo no lo ayudaron.
Promediando el último cuarto, Croacia llegó a estar dos puntos por debajo pero cuando parecía que el partido cambiaba de rumbo aparecieron las bombas argentinas. Garino fue la clave en ese rubro, con 5 de 7 lanzamientos convertidos. Ante cada reacción rival, los argentinos respondían con el tiro externo.
El final fue puro festejo argentino. Ahora se viene otro país que tiene al básquetbol como parte esencial de su cultura: Serbia, que le ganó ampliamente a Australia, el rival con el que había sufrido Argentina en el debut mundialista. Tampoco está el tan temido Estados Unidos, derrotado por Rusia. Los rusos perdieron con la selección en la segunda fase. También está Lituania, otra potencia mundial.
La actuación de esta camada puede dejar tranquilos a los que se preocupan por el recambio de la Generación Dorada. Estos chicos intentarán repetir lo que hicieron los históricos: dejar bin alto el prestigio del deporte argentino, en las victorias y en las derrotas.

