
Es época de definiciones en la NBA. Quedan cuatro equipos en la lucha por el anillo: Miami Heat y Chicago Bulls definen la Conferencia Este, mientras que la final del Oeste es entre Dallas Mavericks y Oklahoma City Thunder. Miami empató ayer la serie 1-1, al vencer como visitante a Chicago por 85-75. En la otra definición, Dallas recibe hoy, a partir de las 22 (hora argentina), a Oklahoma, con ventaja de 1-0 para los texanos.
Los Mavs dieron en semifinales la gran sorpresa al barrer por 4-0 a Los Angeles Lakers, bicampeones de la liga estadounidense, lo que marcó la despedida del entrenador de los Lakers Phil Jackson, ganador de 11 títulos de la NBA.
Pero esa no fue el único cimbronazo que se produjo en los Playoffs de este año. San Antonio Spurs cayó en la primera rueda ante Memphis Grizzlies. El conjunto donde brilla Emanuel Ginóbili entró como primer cabeza de serie en el Oeste y como segundo en la NBA, aunque se vio sorprendido ante un rival que estuvo más fresco en los momentos claves. Memphis fue eliminado en la ronda siguiente ante los City Thunder en el séptimo y definitivo encuentro.
Mientras tanto en el Este, se esperaba más resistencia de Boston Celtics ante Miami. Los de Florida se llevaron la serie por 4-1. El rival de Miami en la final, Chicago dejó en el camino a Atlanta Hawks, quien también había dado un golpe al superar a Orlando Magic.
Aunque no estén muchas franquicias que fueron protagonistas está temporada, la mejor liga del mundo no pierde atractivo. Los Bulls quieren revivir sus dorados 90, cuando el mejor jugador de la historia Michael Jordan estaba entre sus filas. El Heat tendrá el desafío de demostrar que su famoso tridente (Chris Bosh, Dwyane Wade y LeBron James) puede entrar en la historia. También quiere entrar a la historia Kevin Durant, crack de Oklahoma. Lo mismo se podría decir del alemán Dirk Nowitzki, el jugador franquicia de Dallas que nunca pudo coronarse en la NBA.